

Bálsamo para cuero Antares: el aliado imprescindible para nutrir, proteger y realzar tus piezas de equitación. Formulado para soportar las exigencias del uso diario, aporta flexibilidad, escudo protector y una ligera adherencia para mayor estabilidad en la silla, sin engrasar ni saturar el cuero.
Beneficios clave
- Hidratación profunda que preserva la flexibilidad y elasticidad naturales del cuero.
- Protección frente al agua, arena, sudor del caballo y polvo.
- Adherencia controlada en la silla para un confort superior y una fijación mejorada.
- Barrera frente a la luz y el calor, ayudando a limitar el envejecimiento prematuro.
- Acabado pulido que realza el brillo sin dejar residuos ni sobrecargar.
Modo de utilización
- Limpia cuidadosamente el cuero con un jabón específico y deja secar por completo.
- Aplica una capa fina de bálsamo con un paño suave o una esponja, realizando movimientos circulares.
- Deja penetrar unos minutos y pule ligeramente con un paño limpio para un acabado uniforme.
Recomendado para un uso ocasional, como complemento de la limpieza regular. En cueros resecos o que requieren una nutrición más intensa, utiliza previamente el aceite para cuero.
Por qué elegir los cuidados Antarès
Desarrollados por Antarès para responder a las exigencias de las sillas de alta gama, estos cuidados garantizan eficacia y compatibilidad con cueros de anilina. No todos los jabones, bálsamos y aceites son adecuados para todos los acabados: verifica siempre la adecuación de los productos con tu silla y tus accesorios.
Compatibilidad y precauciones
- Apto para sillas, bridas, riendas auxiliares y marroquinería en cuero liso.
- No utilizar en nubuck, ante ni cueros aterciopelados.
- Realiza una prueba en una zona discreta antes de la primera aplicación.
- Evita aplicar capas excesivas para no saturar el cuero ni las costuras.
- Conservar en un lugar templado, al abrigo del sol directo y de fuentes de calor.
Resultados esperados
Cueros más flexibles, protegidos y duraderamente preservados del desgaste causado por inclemencias, roces y calor. Tu equipamiento mantiene su apariencia, su tacto y su rendimiento día tras día.
Rutina de mantenimiento recomendada
- Después de cada uso: retira el polvo y seca el sudor.
- Semanalmente: limpia con jabón y aplica el bálsamo de forma ocasional según el estado del cuero.
- Mensual o cuando el cuero esté seco: aporta aceite para cuero antes del bálsamo, si es necesario.













